Monday, April 26, 2010

una fruna amarilla

Hacia algo de frio, debe de haber sido Agosto o quizas Julio. En Arequipa los dias son soleados y las noches frias, a veces uno tiene problemas para explicarlo a los gringos que no saben del clima de desierto de la adorada AQP. Habia quedado en ir a buscar a la nina mala a la Alianza Francesa. La nina mala era preciosa, linda, alegre, muy inteligente tambien era acida y tenia un humor deliciosamente corrosivo. Me encantaba hacerla reir, me encantaba contar algo que haga que ella finja horror, para que luego ella haga algun chiste sobre mi, al que yo responderia con alguna otra cosa para poder volver a ver su rostro de fingido horror que precedia a una de esas risas que tanto me encantaban.

Ella estudiaba frances, alguna vez estaba conversando con la novia de su hermano en ese idioma, hablaron algo del noviecito de ella, no preste mucha atencion, ella suponia que yo no hablo frances, y no lo hago, pero logro entender mucho mas de lo que confieso. Me divierte que crean que no logro entender algo, cuando si lo hago.

A la nina mala le gustaban las frunas, pero no cualquier fruna, le gustaban unas frunas de color amarillo. A mi me daban igual todas las frunas, de cualquier sabor y color, y no lograba recordar que fruna de que sabor era la de color amarillo, Para algun lector que no sepa que es una fruna, aqui va la explicacion, es una golosina peruana, cuya presentacion es un cubito, envuelto en un papel amarillo, en cada paquete vienen 3 o 4 de esos cubitos. Todas las frunas de cualquier color y sabor tienen una presentacion similar, excepto que tienen un pequeno dibujito de la fruta cuyo sabor supuestamente tienen y que de alguna manera esta relacionado con el color. Para mi es un misterio eso de la relacion color y sabor, mi teoria es que es una broma del fabricante de frunas.

El punto esta en que igual queria darle a la nina mala su fruna de color amarillo, de sabor incognito. que puedo decir? creo que estaba enamorado.

Esa noche fui a buscarla, antes de entrar a la Alianza, busque a un nino vendedor de golosinas, y le compre dos paquetes de frunas por cada posible sabor, el lector debe saber que el fabricante de frunas tiene una amplia gama de sabores y por ende, variedad de colores. Con mi cargamento de frunas fui a un parque y separe los paquetes de frunas en dos grupos, uno seria el de prueba y en el otro estaria la fruna que eventualmente le daria a la ni~na mala. Abri uno por uno todos los paquetes de frunas del grupo de prueba, verificando los colores de las frunas en cuestion. Hasta que eventualmente di con la fruna de color amarillo, luego escogi del primer grupo, el dichoso paquete de frunas correspondiente y lo separe. Con la fruna de color amarillo en mi bolsillo, fui corriendo a buscar a la ni~na mala, que para ese momento ya estaria saliendo de clases.

Llegue antes de que ella saliera, asi que me sente en el patiecito de la entrada de su instituto a esperarla. Hacia frio, asi que me abrigue con mi casaca guerrera esa que habia visto inviernos europeos. A los pocos minutos ella salio, se veia preciosa, como siempre!, creanme, estaba preciosa, tengo muy buen gusto para las mujeres.

Me vio, se acerco a mi, intercambiamos un par de bromas chaveteras, me hacia reir, y a mi me encantaba hacerla reir. Salimos de la Alianza, y caminamos por el centro de AQP, ella parecia sentir frio, asi que le di mi casaca guerrera, yo estaba tan feliz que bien podria haber estado en Siberia e igual hubiese andado feliz de la vida. Le compramos cigarrillos a un nino vendedor ambulante. Y seguiamos caminando, AQP es preciosa cuando estas bien acompanado. Entramos a una libreria, habia libros amontonados por todos lados. Me encantaba de ella que le gustara leer, teniamos gustos mas o menos similares. Rajamos un poco de algun escritor, y veiamos algun libro que quisieramos luego comprar. Salimos de ahi a seguir caminando y vimos varios ninos pobres durmiendo en la calle. Le dije para tomar un cafe, y ella me dijo que mejor comprabamos algo y se lo dabamos a los ninos. Yo estaba en sus manos, acabamos en un supermercado nocturno comprando juguitos y galletas que luego regalamos a unos ninos vagabundos.

Y seguimos caminando, ibamos rumbo a su casa en ese barrio lleno de callejoncitos que es Yanahuara, yo seguia feliz, ella estaba a mi lado, reiamos, ella estaba contenta. Le dije que le invitaba una fruna, busque en mi bolsillo, y le di la fruna especialmente escogida. Ella no sabia si era amarilla o no, (esas cosas no se notan en la envoltura) la abrio y al ver que era amarilla dijo, hey! mi favorita!, que suerte que encontraste la fruna de color amarillo! Yo sonrei, en mi otro bolsillo tenia una provision completa de todos los posibles colores de frunas ... excepto el amarillo.