Estamos sentados en la playa. Acabo de conocerte y me doy cuenta que eres genial. Te cuento algo y me miras atenta con esos tus ojos que me fulminan. Yo ando algo borracho, lucho por mantener tu atencion ... desafortunadamente sin mucho exito.
Ves una estrella fugaz, me la se~nalas, pero yo no puedo quitar la vista de tus ojos, ninguna triste estrella fugaz podria competir con ellos. Se~nalas la estrella y dices, pide un deseo! ... obvio, yo ya se lo que deseo, deseo estar asi contigo, deseo atraparte y envolverte con mis palabras . . . si es que tuviese alguna. Tu ves la estrella, y pides un deseo.
Te pregunto que pediste? Tu no respondes, es acaso dinero, bromeo. Tu niegas. Es acaso una persona?, tu demoras en asentir. Es acaso un compa~nero? y puedo ver la tristeza en tus ojos, esos ojos que me seducen.
Pienso, es increible que tu tengas que desear eso, la unica explicacion posible es que tus fellow gringos sean una sarta de imbeciles.
Al cabo de unas semanas, veo en el FB una foto tuya junto a tu galan. Quiero pensar que ahora tu mirada triste solo estara en mis recuerdos. Hay por ahi un afortunado y nada imbecil gringo que te tiene. Que puedo decir, . . . bien por el maldito afortunado!.